EL PRESIDENTE PRORROGARÁ EL TRATADO DEL PRESUPUESTO AMPARÁNDOSE EN LA LEY 24.156

Tras la negativa de la oposición de aprobar el Presupuesto 2022, Alberto Fernández hará uso de la ley que le permite aplazarlo hasta nuevo aviso. Así lo anunció en twitter el ministro de economía, Martin Guzman, quien además dijo que “la prórroga sirve para avanzar sobre una senda de progreso duradero y administrar los recursos, de modo que el próximo año siga habiendo recuperación”.

Hoy por la mañana, luego de una sesión que duró 20 horas, la Cámara de Diputados rechazó el proyecto de Presupuesto 2022 del Poder Ejecutivo. Juntos por el Cambio, principal impulsor de la negativa, cosechó 132 votos, contra 121 reunidos por el oficialismo y aliados, más una abstención. 

En todo proceso democrático, que la oposición rechace el presupuesto anual enviado por el gobierno de turno indica una clara intención de poner trabas a la gestión oficial. Tomando en cuenta el contexto en el que se encuentra Argentina, teniendo que pagar una deuda bastante considerable al FMI, y además ceñir los daños causados por la pandemia, deja en claro que el único fin de JxC es desestabilizar. 

Así lo señaló Guzmán en su hilo de twitter: “Hoy, la oposición sólo busca ser oposición. Lo han dejado claro”, y detalló que “propusimos sumar un artículo que establecía que si a mediados de año los recursos eran mayores que los calculados en el proyecto, el Gobierno enviaría una enmienda para aprobar el destino de los mayores recursos, sin embargo esa búsqueda de consenso no les importó”. 

Asimismo, informó sobre la medida que el Ejecutivo tomará luego del rechazo: “El Presidente hará uso de la ley 24.156 para prorrogar el Presupuesto vigente, y administrar los recursos de modo que el 2022 sea otro año de recuperación, con más capital público, educación, salud y conocimiento, y que podamos avanzar sobre una senda de progreso duradero”. 

El ministro también recalcó la relevancia que tiene la negativa al presupuesto: “Primero, nos debilita como Estado Nación dentro de la Argentina y ante el mundo. Y eso nos lastima. Segundo, significa rechazar la programación macroeconómica que viene siendo la base de las negociaciones con el FMI para refinanciar la deuda absurda y dañina de USD44.000 M que tomó el mismo espacio político que hoy “volteó” el presupuesto. Y claro, afecta las negociaciones”. 

El Presidente hará uso de la ley 24.156 para prorrogar el Presupuesto vigente, y administrar los recursos de modo que el 2022 sea otro año de recuperación, con más capital público, educación, salud y conocimiento, y que podamos avanzar sobre una senda de progreso duradero. De no mediar solución, nos enfrentamos a un 2022 donde Fernández tendrá que aprobar muchas leyes por decreto, ya que el panorama muestra a una oposición predispuesta a bajar todas las propuestas oficiales de aquí al 2023.