CONDENARON A EXMILITARES QUE EN DICTADURA FUERON PARTE DE LOS VUELOS DE LA MUERTE

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de San Martín condenó este lunes a prisión perpetua a cuatro acusados de perpetrar asesinatos contra los secuestrados en dictadura, usando aviones del ejército en movimiento y arrojándolos al mar. El juicio duró cinco años y pasaron por el debate alrededor de 800 testigos.

La Justicia condenó este lunes a prisión perpetua a cumplir en cárcel común a cuatro exmilitares del Ejército por los llamados "vuelos de la muerte" de la última dictadura cívico-militar. Los exmilitares fueron participes en los operativos que consistían en arrojar vivos y drogados al mar a detenidos-desaparecidos que estaban en centros clandestinos, como los que funcionaron en la ex ESMA.

La condena fue emitida por el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 de San Martín contra el exjefe de Institutos Militares de Campo de Mayo Santiago Omar Riveros; el excomandante del batallón Luis del Valle Arce; su segundo, Delsis Ángel Malacalza, y el exoficial de operaciones de esa dependencia Eduardo María Lance.

Esta no es la primera vez que hay condenas por los vuelos de la muerte. Ya en 2017, la justicia había dictado condenas por arrojar vivos al mar a los prisioneros de centros clandestinos de la ESMA, en un proceso oral que demandó cinco años, el desfile de casi 800 testigos y la condena de 29 acusados, encabezados por Alfredo Astiz y Jorge “el Tigre” Acosta.

Las cuatro víctimas fueron secuestradas entre 1976 y 1977, trasladadas al centro clandestino de detención “El Campito” ubicado en Campo de Mayo, sometidas a la aplicación de tormentos, y finalmente subidas a aeronaves y arrojadas al mar o al Río de la Plata. El caso puso bajo la lupa sobre sólo cuatro casos porque sus restos habían aparecido en Punta Indio o la costa Atlántica. Por Campo de Mayo pasaron unos 4 mil detenidos. Fueron muy pocos los sobrevivientes.

Por primera vez, la Justicia argentina dio por acreditado lo que hace décadas se denuncia: que en Campo de Mayo se usaron aviones del Ejército para eliminar a personas que estaban secuestradas y que eran adormecidas antes de ser arrojadas a las aguas del Río de La Plata o del Mar Argentino.